Acampada del Cerezo en Flor – Plasencia

Un año más volvemos a la Acampada del Cerezo en Flor en la localidad de Plasencia, Cáceres, invitados por nuestros “hermanos” del Plasencia Caravaning Club. A la misma han asistido además de nosotros, compañeros de Valladolid, Madrid, Ourense, Valencia, y por supuesto, los Clubes de Cáceres y Plasencia, hasta completar un total de 50 instalaciones, menos que el año pasado. De nuestro Club hemos asistido 6 autocaravanas, haciendo un total de 12 adultos.

También tenemos que comentar, que una vez terminada la Acampada, los asistentes de nuestro Club, hicimos una pequeña ruta con la idea de visitar los Cerezos en Flor, pero nos quedamos con la miel en los labios, ya que a diferencia del espectáculo del año pasado, en esta ocasión todavía no han tenido la floración, pero valió la pena intentarlo, ya que el recorrido que hicimos estuvo muy bien y además con buen tiempo.

Jueves, día 18.-

Nos citamos como en salidas anteriores en la Venta Cotrina, a la salida de Málaga, Miguel y Toñi, Rafael y Rafi y como acompañantes el primer día de ruta, Joaquín y Gloria. Dirección Sevilla y después la Ruta de la Plata, paramos a comer en Almendralejo, donde se unieron Andrés y Araceli, con anterioridad en el cruce de La Algaba nos esperaban Miguel y Antonia, Adolfo y Angeles y Pepe y Maricarmen.

Después de descansar un poco seguimos pasando Mérida y Cáceres, para llegar al lugar de la Acampada sobre las siete de la tarde. A diferencia del año pasado, estábamos ubicado en la parte superior, sobre asfalto y cubierto, así que ni el sol ni la lluvia nos perjudicaba. Saludos a nuestros amigos y una vez instalados nos fuimos dando un paseo al centro de la villa, y como era la hora ideal, entramos a tapear y unos vinos en la Pitarra del Gordo. Vuelta a la Acampada y sobre las diez y media estaba previsto la preparación de una queimada y unas perrunillas, ofrecidas por el Club organizador. Un rato de charla con los demás compañeros y a dormir.

Viernes, día 19.-

Desayuno en el lugar, el día amaneció lluvioso, ya empezó durante la madrugada, así que nos quedamos por allí, había que entregar la bandera del Club, ya que la inauguración y subida de banderas era a las 13 horas, y después una copa de bienvenida que nos daba el Club plasentino. Ceremonia muy bpnita, ya que tuvo su Pregón, ofrecido por un compañero del Club Duero de Valladolid. Después lo que sería la copa, que en realidad no fue copa sino comida, hubo de todo y variado, como nos tienen acostumbrado de un año para otro.

Casi sin descanso, nos espera un autobús que nos llevará a visitar las Bodegas Plasentinas, sita en el otro lado de la ciudad, así que dimos un paseo en bús por parte de la ciudad. Decir que la elaboración del vino es ecológica, según nos explicaron durante la visita, la tuvimos que hacer en dos grupos, ya que la bodega es pequeña de ámbito familiar, hubo degustación y el quiso comprar así lo hizo, vuelta en autobús al punto de partida. Era temprano y no llovía, había tiempo para dar un paseo por los alrededores, el que tuvo ganas, hasta la hora de la cena. Como las mesas las dejamos dentro del pabellón, solamente nos llevamos lo que cada uno preparó y a comer de forma variada y degustando todos los platos que se llevaron, que como siempre de mucha calidad y buen sabor. Un poco de tertulia acompañado de música y a dormir.

Sábado, día 20.-

Desayuno en el lugar y sobre las 11 de la mañana, visita guiada por la ciudad, visitando La Catedral que por fín pudimos hacerlo después de tres años cerrada por rehabilitación, de ahí a los demás monumentos y al Museo Etnográfico, Museo de Semana Santa, Parador, Acueducto, etc…

De vuelta a la Acampada, porque sobre las 14,30 horas tendría lugar la Comida de Hermandad, ofrecida por el Club organizador, se hicieron dos grandes paellas y estaban muy buenas, aunque se acompañó con productos traídos desde nuestras localidades, cada uno aportó lo que tenía preparado, que como siempre ocurre en este Club un gran festín de múltiples variedades.

Como el día anterior y con el tiempo justo, a cambiarse de ropa y subir en autobús a la Ermita de la Virgen del Puerto, ataviados con los trajes regionales y hacer una Ofrenda de Flores, emotiva ceremonia al igual que en años anteriores, menos gente en la ERmita, sería por el día tan desapacible que se volvió en la tarde.

Después de descansar un poco, vuelta al pabellón, y sobre las diez de la noche se hizo la entrega de regalos, hubo para todos, se fueron nombrando tras ir sacando el número de inscripción, una forma de agradecer a los asistentes su participación, todos contentos. El tiempo seguía siendo malo, se hizo la bajada de banderas ya que había quien se marchaba el domingo por la mañana, nuestro caso. Cenamos unas tapitas y a continuación, sobre las 12 de la noche el Baile de Disfraces, nosotros no nos vestimos, había cansancio, aunque si nos quedamos al chocolate y a los bizcochos, unos se fueron más temprano que otros, una velada muy agradable a pesar de las inclemencias del tiempo.

Domingo, día 21.-

Desayuno en el lugar, amaneció todo despejado, con calor, llenamos de agua y vaciamos, nos despedimos de los “hermanos “ de Plasencia y tomamos dirección El Valle del Jerte, con la idea de presenciar a los Cerezos en Flor, nuestro gozo en un pozo, solo se veían de forma desperdigada y muy poquitos. Paramos en Cabezuela del Valle, fotos, pueblo muy bonito a la orilla del rio Jerte, con bastante caudal, de nuevo en las autos llegada a Jerte, pueblo, cafe y paseo, y seguíamos sin ver cerezos en flor. Volvimos por la misma carretera hasta el cruce del El Piornal, estrecha y de curvas pero muy bonita y entretenida. Paramos en la Garganta la Olla, junto a la pequeña catarata llamada Garganta Mayo, mucho caudal y preciosa, damos un paseo por los alrededores con fotos incluídas. Seguimos ruta hacia el Monasterio de Yuste y Cuacos de Yuste, con parada para comer a la salida de la Garganta la Olla, con unas vistas impresionantes, cada uno sacó o hizo lo que llevaba, comida al aire libre en un marco encantador, calor y buen ambiente.

Después de tomar cafe, de nuevo en ruta, pasando por Monasterio de Yuste, Cuacos de Yuste, Jaráiz de la Vera dirección Trujillo, que también lo pasamos, la idea es dormir en Mérida, pero como vimos que era temprano seguimos hasta Zafra, comentar que nos cayó una tormenta antes de Mérida que no se veía nada, lo mismo que antes de llegar a la localidad de Zafra.

Llegada a Zafra sobre las 19,30 horas, nos acoplamos en el área, y como allí no llovía y había llovido, dimos nuestro paseo de rigor con la idea de estirar las piernas. Después cada uno a sus autos y a dormir, al día siguiente cada uno a su casa.

Lunes día 22.-

Desayuno en el lugar, quedamos para salir a las diez y media, Andrés y Araceli se gueron más temprano, al igual que el domingo nos dejaron Rafael y Rafi. Desayunando nos enteramos del fallecimiento de la madre de nuestro socio Adolfo que nos acompañaba en esos instantes, momentos tristes como despedida de unos días encantadores y de diversión, pero así es la vida.

Como compendio de esta Acampada, comentar que no hemos visto Cerezos en Flor, pero ha sido una Acampada muy bien organizada por el Club de Plasencia, todo parabienes, ganas de agradar, muy buen ambiente, el tiempo no nos afectó por la ubicación de las instalaciones, todo cubierto. En cuanto a los asistentes por parte de nuestro Club, como siempre, sin problemas, un gran ambiente entre todos, con ganas de pasarlo bien y de diversión.

Hemos estado en esta ocasión.

Miguel y Toñi—Andrés y Araceli—Adolfo y Angeles—Rafael y Rafi—Miguel y Antonia—Pepe y Maricarmen—Joaquín y Gloria solo estuvieron el jueves dia 18.