Cena de Navidad – Rincón de la Victoria

Como vienen siendo tradicional por estas fechas próximas a la Navidad, el Club organiza la Cena de Navidad para socios, cada uno se paga la suya claro, y en esta ocasión ha sido en la zona del Rincón de la Victoria.

El viernes día 16 empezamos a llegar al punto de reunión, en un aparcamiento junto a la playa en la Cala del Moral, los primeros socios, que lo hicimos por la mañana, paseo por el pueblo y visita al mercadillo de los viernes, para después comer en el mismo lugar del aparcamiento. Durante la tarde-noche fueron llegando casi la totalidad de los que iban a asistir, aunque algunos lo hicieron el sábado por la mañana y otros en el mismo lugar que sería la Cena. Los que estuvimos el viernes, y el que quiso, dimos una vuelta por el paseo marítimo y cenamos en una tapería del pueblo, y después a dormir.

Sábado después de desayunar, dimos un paseo como estaba previsto por la zona de los acantilados del Cantal, a través de la barandilla que se contempla el mar, seguimos para el Rincón de la Victoria por su paseo marítimo, hasta llegar a la plaza del Ayuntamiento donde estaba instalado un mercado medieval, y esto gusta de visitar. De allí volvimos a las autos y cada uno sacó lo que tenía y comimos en el lugar de aparcamiento. Siesta y los que quisieron, subimos a la Cueva del Tesoro, única cueva submarina en Europa visitable, existen otras dos en el mundo, en Asia y Méjico. Dispone de diferentes salas y en una de ellas se encuentra la diosa Nocticula. Se denomina Cueva del Tesoro porque según una leyenda hay un tesoro escondido por Tasufín Ibn Alí, aún no se ha encontrado. Mereció la pena la visita ya que cuenta con grutas y paredes diferentes a otras cuevas ya que la formación de las mismas ha sido por las corrientes marinas.

De allí nos dirigimos al punto de reunión para la Cena, aparcamiento cerrado para nosotros en la misma puerta del Restaurante “La Cristalera”.

A la Cena asistimos un total de 32 personas, y estuvo bastante bien, siempre hay peros, pero en líneas generales bien. Después a bailar en el mismo sitio, no tuvimos que desplazarnos a ningún lugar, salimos de allí cerca de las 4 de la madrugada y lo más importante “la casa” en la misma puerta.

Domingo, después de desayunar, algunos se marcharon hacía sus lugares de origen, y los que nos quedamos decidimos degustar una paella en aparcamiento de la Cala del Moral, se compraron los ingredientes y así se hizo, salió también, en esta ocasión, buena. Terminado de comer un poco de siesta y cada uno a su casa.

En definitiva un buen fin de semana con el que cerramos las actividades del año 2005, ya estamos pensando las salidas/rutas/acampadas del próximo.