Moraga del Club

Como viene siendo habitual en el Club, en el mes de junio se organiza Moraga-Barbacoa, bien en playa o en otro lugar por definir. Este año y al igual que el año anterior, nos inclinamos por hacerlo en la playa y en el mismo lugar, Playa Linda, antigua estación de Torre de Benagalbón en Rincón de la Victoria, ya que reúne las condiciones necesarias para el estacionamiento y pernocta de nuestras instalaciones; para ello tuvimos que solicitar los permisos pertinentes en el Ayuntamiento del Municipio del Rincón, que accedieron a concederlo.
Empezamos a llegar los más madrugadores el mismo viernes por la mañana, fuimos tres, que ya comimos en el lugar. A partir de ahí y a lo largo de tarde se fueron incorporando los demás socios, unos más temprano y otros ya al anochecer, algunos lo hicieron en la mañana del mismo sábado.
El viernes se preparó el recinto, y se acondicionó para las comidas de los días que nos esperaban hasta el domingo. Hizo aire, pero por la noche amainó y se quedó una temperatura muy agradable, lo que nos permitió que después de cenar en comunidad (cada uno sacó lo que tenía preparado), esperáramos a los que iban llegando, hasta completar al grueso de los asistentes.
El sábado amaneció un día espléndido, sin aire, y con mucho calor, lo que hizo que se optara por pasar el día en la orilla de la playa (50 metros de los elementos de acampada), aunque otros tuvimos que ocuparnos de la preparación de lo que sería la Moraga, compras diversas, leña, etc.  La comida del mediodía, al igual que la noche anterior, se preparó con lo que cada uno traía en sus vehículos, una comida suave, ya que nos esperaban treinta kilos de sardinas.
Durante la tarde se preparó el lugar para asar al espeto las sardinas, en esta ocasión, a la manera tradicional y antigua, en la misma arena de la playa, ya que no nos pudieron prestar el artilugio para asar por tenerlo ocupado su dueño, vino mejor, porque fue más auténtico el ver arder los trozos de raíz de olivo en el suelo con los espetos dispuestos con las sardinas, maravilloso espectáculo.
Se dispusieron las mesas en la playa iluminada por dos focos, prestados por Antonio, que pudimos ponerlos gracias al grupo que lleva José Mª en su autocaravana, se acompañó las sardinas con pimientos asados y con sangría, cervezas, refrescos, etc… LAS SARDINAS BUENÍSIMAS. Terminamos cerca de las dos de la madrugada, ya que entre las “copas”, el champán, (se aprovechó para festejar el cumpleaños de Antonio Martín). Una buena velada, buen ambiente y buena camaradería.
El domingo, nos tocaba desayunar buñuelos que nos hicieron como siempre los “abuelos”, y a partir de ahí, cada uno optó por playa, lectura, descanso, y otros a preparar la comida que decidimos y compramos el mismo sábado por la tarde, MARMITACO CON ATÚN, comida que en un principio sería a escote, pero por gentileza de los dos socios del Rincón de la Victoria, (Presi y Duque), se transformó en una invitación, bien acogida por cierto.
Hablando de la comida, resultó un éxito, la primera vez que se prepara y estaba buena de verdad, tendremos que repetir.
Después de comer, siesta y preparación para los que tenían que partir, Andrés tuvo que irse por la mañana por enfermedad de la madre, nada grave, se recuperó y solo fue el susto. Tres nos quedamos a dormir la noche del domingo, y partir el lunes con más tranquilidad.
En definitiva, como hemos comentado un buen fin de semana, buen tiempo, buen ambiente, amistad, etc.…