Puente de La Constitución

Puente tradicional en las salidas del Club, en esta ocasión se ha elegido una ruta por Castilla la Mancha y Extremadura. Lo primera que estuvimos mirando era el tiempo que nos iba a hacer, no nos ha tratado muy mal del todo, solamente en uno de los días, que llovió, por los demás bien con algo de frío, pero era lo normal. Hemos estado un total de 12 autocaravanas, y en número de personas 28 adultos y 4 niños, no ha estado del todo mal.

Viernes, día 4.-

Salida desde los lugares de origen dirección Valdepeñas, unos llegaron a media tarde después de comer en el camino y los demás fueron llegando escalonadamente. Paseo por Valdepeñas y compras de quesos, después como es habitual en este lugar visita a Casa Gavillas, que nos tratan muy bien, y en esta ocasión no iba a ser menos, buen vino y buen tapeo, terminado esto vuelta a las autos, un poco de charla y saludar a los llegaron tarde y a dormir.

Sábado, día 5.-

Salida a las 9 de la mañana dirección Toledo, pasando por Moral de Calatrava, Almagro, Ciudad Real, Malagón y los Yébenes para llegar a Toledo sobre las 12,30 horas del mediodía, donde nos espera Andrés y Araceli, aparcamos y allí mismo la pernocta, en el aparcamiento junto a la estación de autobuses, muy grande y caben unas pocas de autos, sin problemas y además muy cerca del centro, aunque allí mismo hay una parada de autobús que nos dejaba en la plaza principal de Toledo. Buscamos un lugar donde comer y acto seguido nos dedicamos a “patear” la ciudad, llena de visitantes, ya que al ser puente más aún, visitamos la Catedral, casco antiguo, varias Iglesias y Conventos, subida a unas torres donde se divisa toda la villa, etc… Sobre las siete de la tarde decidimos coger el “trenecito”, que nos lleva por las afueras de Toledo y desde donde se ve la ciudad con todos sus monumentos, y además de noche, precioso el paseo, merece la pena. Volvemos a las autos sobre las nueve de la noche y cansados, unos pocos nos quedamos a comentar el día, improvisamos con unos taburetes una mesa y sacamos unas tapas, después a dormir.

Domingo, día 6.-

A las diez de la mañana y después de desayunar, salimos hacia Talavera de la Reina, pocos kilómetros, fuimos directo al Recinto Ferial, lugar donde nos indicaron para aparcar, muy amplio y además en el mismo centro de la villa. Paseo por los jardines que teníamos enfrente y donde se encuentra la Basílica de Nuestra Señora de los Prados, los jardines muy bonitos y muy cuidados, datan del 1864, coincidimos con la conmemoración del Día de la Constitución. Preguntamos donde se puede comer y nos indican Casa Antonio, aunque está algo alejado, era temprano y aprovechamos para dando un pase, llegar al lugar, además que había que atravesar todo el centro de Talavera, así que de esta forma la visitamos. El paseo hasta el restaurante era de media hora, pero mereció la pena, recomendamos este lugar, Casa Antonio, gran cantidad de platos para elegir de primero y lo mismo para los segundo, además de buena calidad, y el precio magnífico, 11 euros.

Volvimos por otro recorrido, bordeando el río, llegamos antes o se nos hizo más corto. La salida estaba prevista para las cuatro de la tarde.

Salida dirección Oropesa y Lagartera, ya en el camino empezó a lloviznar, y cada vez mas oscurecido el cielo, decidimos no parar en Oropesa y llegar a Lagartera al Área de autocaravanas, sitio para todos, se aprovecha para llenar de agua a vaciar a la vez. El tiempo cada vez peor, damos un paseo por el pueblo, no había nadie por su calles, pensábamos visitar el Museo de trajes de Lagartera, pero cerró al mediodía, visitamos la Iglesia, por fuera, y sus calles, con sus mosaicos de cerámica y todos con motivos de trajes de Lagarterana, curioso de este lugar, no hay aceras en sus calles, volvimos a las autos y ya llovía aunque no con intensidad, unos pocos a sus autos y otros un poco de charla.

Lunes, día 7.-

La noche lloviendo con intensidad, el día amaneció igual, muchas nubes y muy bajas, la visita a Oropesa iba a ser complicada, ya que había que subir al Castillo y con el tiempo no era apetecible, la dejamos para otra ocasión, así que decidimos cambiar de ruta, ya que la carretera que teníamos que coger hasta Guadalupe era de montaña, por lo menos en 36 kilómetros y no se conocía. Tomamos dirección Trujillo, Mérida con la idea de dormir en el Área de Zafra, a mitad de camino se sugirió que, ya que íbamos bien de hora, pasar Badajoz y comer en Elvás (Portugal), la idea nos pareció buena y Antonio García nos indicó el Restaurante Cristo, llegada y no fue posible el entrar, pero el dueño nos llevó con su coche a otro que había abierto, a solo un kilómetro de distancia, cogimos las autos y detrás de él llegamos al restaurante indicado, con amplio aparcamiento para todos. Dimos cuenta de un buen bacalao y de unas muy buenas “zapateiras”, todo regado con vino del país, rosado y blanco, muy bueno todo, aunque el precio no fue muy barato que digamos.

Terminada la comida camino de Zafra, con llegado sobre las siete de la tarde, paseo de casi dos horas por la villa y a dormir.

Martes, día 8.-

Desayuno en el lugar y a partir de ahí cada uno para su casa, paramos en el cruce de Aracena para hacer la despedida, ya que unos se quedaban en Sevilla, otros dirección la Ruta del Toro y los demás a Málaga, con parada para comer en el camino.

En definitiva una buena ruta, sin incidentes, solamente la indisposición de Antonio García en Valdepeñas, pero una vez recuperado se unió de nuevo en Toledo, buen grupo, todos acatando las decisiones que se tomaban sobre la marcha, disciplinados en los horarios y con ganas de pasarlo bien, que era de lo que se trataba.

Hemos estado en esta ocasión:
Miguel y Toñi—Andrés y Araceli—Antonio y Paquitu—Enrique y PaquiMe—Ángel y Maricarmen—Pepe y Alicia—David, Reme, Adrián y Sergio—Luis y Tere—Rafael y Rafi—Cesar, Raquel, Álvaro y Fco. Jesús—Antonio, Mariloli, Arturo y Fani—Alfonso, Eva, Sandra y amiga.