Rincón de la Victoria – Nerja – Torrox

Este fin de semana estaba previsto hacer una ruta por tierras de Igualeja, Parauta, Alpandeire, etc…, pero debido a las inclemencias del tiempo, y a última hora del viernes día 3, se cambió y se avisó a los socios que estaban apuntados para asistir a la misma, que eran once instalaciones. Se tomó esta decisión ya que el tiempo daba abundante lluvia por el norte de la provincia de Málaga y en cambio por la costa no vaticinada agua, solo nublado.

Día 3 .- Viernes.- El punto de reunión fue en el aparcamiento de la playa junto al Arroyo Granadilla del Rincón de la Victoria. Al mismo fueron llegando hasta un total de cinco autos, en el transcurso del sábado se incorporaron otras dos. Damos un paseo hasta un Super y se nos antojó hacer unos “filetitos” a la plancha, y eso fue lo que cenamos, después nos quedamos de charla, ya que la noche era magnífica, hacía calor y el cielo se puso estrellado.

Día 4.- Sábado.- Durante la charla del día anterior, acordamos partir sobre las diez después de desayunar rumbo a Nerja por la costa, dar un paseo por la villa y comer en la misma, que reservamos mesa en el restaurante “El Pulguilla”, a base “pescaíto” y a escote. En esta ocasión el paseo se hizo por la playa de la Torrecilla y de ahí al centro de la ciudad. Después de comer y de vuelta adonde dejamos las autos, a la entrada de la villa, siesta y sobre las seis de la tarde partimos dirección Torrox Costa, ya que vimos un aparcamiento bastante amplio cerca de la playa y al comienzo del Paseo Marítimo.
Nos acomodamos, y estiramos las piernas por el mismo paseo, muy bonito con muchos restaurantes y chiringuitos, y además bastante concurrido en esta época del año, sobre todos de extranjeros alemanes. Llegamos hasta el Faro, donde hay un Necrópolis romana, que como era de noche dejamos para visitar por la mañana del domingo. Cenamos cada uno lo que quiso y donde quiso, hubo charla, parchís y a dormir.

Día 5.- Domingo.- Desayuno en el lugar y paseo de nuevo por la playa, llegamos al Faro de nuevo pero ya viendo la Necrópolis con más claridad, además de adentrarnos por la Urbanización, con avenidas amplias y buscando donde comprar pan, en todos sitios donde entramos, están los comercios habilitados para el turismo alemán.
De vuelta a las autos, comemos en el mismo aparcamiento, cada uno puso lo que tenía, no estuvieron en esta comida José Luís y Menchu ni Antonio y Mariloli, que se fueron a comer con sus respectivos hijos. Después de comer una pequeña siesta y cada uno a su lugar de origen.

En definitiva un fin de semana, que en principio iba a ser pasado por agua, y al final nos hizo un buen tiempo, en algunas ocasiones hasta nos brilló el sol, pero lo más importante que no llovió. Se pasó bien que era lo que se trataba, pasearnos, relajarnos, y convivir entre todos sin ningún tipo de problemas y con un buen “rollito”.

Estuvimos en este fin de semana: Miguel y Toñi—Enrique y PaquiMe—Antonio G. y Mariloli—Andrés y Araceli—Antonio M. y PaquiTu—Santiago y Mari—José Luís y Menchu.