Ruta por Sanlúcar de Barrameda

Penúltima salida antes de las vacaciones, y se hace en esta fecha porque se tuvo que suspender en la que estaba prevista, ya que la localidad celebraba la de Fiesta de la Manzanilla, y el llano que habitualmente ocupamos de aparcamiento y pernocta, estaba habilitado por el Ayuntamiento para los feriantes.
Hemos asistido por parte de nuestro Club un total de 9 autocaravanas, 20 adultos y 1 niño. El tiempo ha estaba muy bueno, incluso nos pudimos bañar en la playa, y por la sequedad del ambiente, el llano estaba algo polvoriento y seco, con el malestar de la arena y el calor que en algunos momentos del día hacía en el mismo. Hemos compartido estos días con nuestros amigos Manolo Oliva y su señora Maricarmen, que nos han tratado muy bien acompañándonos en todos nuestros paseos y en algunas de las comidas y visitas.

Viernes, día 29 de Mayo.-
Llegada a Sánlucar por la mañana, ya que el día anterior unos pocos de socios habíamos dormido en Los Barrios. Nos instalamos y ya estaba Manolo esperando, dimos una vuelta por el mercado de abastos y ver el “material” que había, por si teníamos que encargar algo para el sábado, que fue lo que hicimos. Después a tomarnos un “tapeito”, unos fideos guisados y manzanilla en La Cigarrera, para hacer boca. La comida, nos llevó nuestro anfitrión a un lugar conocido, y estuvo muy bien, dos clase de menús, a 7 y 10 euros, a cual mejor, optamos por el más caro, y fue superior, muchos no pudieron comerse lo que pusieron, muy buena y cantidad, sobretodo el codillo y los chocos plancha.
Siesta y café en casa de Manolo y Maricarmen, y a esperar la llegada de los que faltaban. A media tarde cogimos un autobús que nos llevo a un gran Centro Comercial “Las Dunas”, inmenso, muchas tiendas y mucha gente. Para la cena decidimos volver al mismo sitio ya que convenimos que comeríamos pescado frito, no estuvo mal, pescado muy fresco y bueno, pero a la hora de la cuenta, se pasó un poco en el precio y además cobró en la factura el 16% de IVA. Coloquio, tertulia y a dormir.

Sábado, día 30 de Mayo.-
Desayuno en el lugar, tempranito y con churros, fuimos al mercado a recoger el encargo del día anterior, 10 kilos de langostinos de Sánlucar, que los prepararíamos en la tarde/noche.
De ahí a visitar la Bodega Barbadillo a las doce de la mañana, fuimos paseando por calles del centro, pasando varias Iglesias y bonitas casas con patios interiores, hasta llegar al Castillo de Santiago, frente se encuentra el Centro de Visitantes. Buena visita, muy bien explicada, con todo detalles, aprendimos bastante de la elaboración de los vinos manzanilla y fino, la bodega enorme, con distintas salas, y en cada una de ellas una especialidad de la casa, estuvimos casi hora y media en la misma, después a probar los vinos y si alguien quería comprar podía hacerlo en la tienda, nosotros compramos una caja de Castillo de San Diego para acompañar a los langostinos.
Fuimos buscando para comer un Bar/Restaurante que se llama El Colorao, pero que en tiempos del Rocio permanece cerrado, nos recomendaron otro cerca de allí, y estuvo muy bien, especialidad en “pescaito” frito, salimos contentos y no echamos de menos el cambio. Café en la Avenida y a las autos. Un rato de playa y siesta.
Cuando estaba oscureciendo, pusimos los toldos y algunas luces y empezamos a hervir los langostinos, y una vez hecho, a comer, se repartieron entre todos a parte iguales para que no hubiera problemas, no pudimos acabar con todos, los sobrantes cada uno los guardó y para otro día, estaban muy frescos, cada pareja les correspondió cerca de treinta langostinos y regados con vino de la tierra, se pasó una buena velada, además que todos participamos en el festín.
A los postres tarta que nos invitó un amigo común del Presi y de Enrique.

Domingo, día 31 de Mayo.-
Desayuno en el lugar, acordamos comer en el mismo sitio y después a media tarde hacer el regreso. La mañana amaneció un poco nublada, no se apetecía la playa, así que la dedicamos a dar un paseo y hacer hora para la comida, sacamos toldos y cada uno sacó lo que llevaba y como es habitual no había sitio en las mesas para lo que se sacó, Rafael, Conchi, Paco y Conchi se marcharon por la mañana.
Después de comer cada uno a su lugar de destino, casi todos veníamos a Málaga, menos Angel y Maricarmen, y PacoGa y Maribel. La vuelta, por la Ruta del Toro y la carretera de la Costa.

Un buen fín de semana, la localidad ya era conocida por casi todos, sabíamos lo que teníamos que hacer y a lo que habíamos venido. Todos los asistentes muy bien, cada uno hizo lo que mejor le convenía pero a la hora de la cena del sábado todos estábamos reunidos. El tiempo acompañó, el lugar de la pernocta sin problemas, muy tranquilo, cerca del centro de la localidad y a pie de playa.

En esta ocasión hemos estado:
Miguel y Toñi—Angel y Maricarmen—Enrique y PaquiMe—Antonio y PaquiTu—Joaquín y Gloria—Pepe y Maricarmen—Rafael y Conchi—Paco y Conchi—Jose Manuel, Susana y Angel—PacoGa y Maribel.