Moraga en Torre de Benagalbón

Siguiendo la tradición de años anteriores, por estas fechas se celebra la Moraga del Club en la playa, en esta ocasión en el mismo sitio de los dos últimos años, con una asistencia de 22 socios, un total de 18 instalaciones y 52 personas.

En primer lugar mostrar nuestro agradecimiento al Ayuntamiento del Rincón de la Victoria, por posibilitarnos, un vez más, poder celebrar nuestra tradicional Moraga en la playa, concretamente en la explanada de la antigua estación de Benagalbón.

El viernes día 16 empezaron a llegar instalaciones al punto de reunión desde por la mañana, el grueso llegaría entre la tarde/noche, nos fuimos acoplando, en batería con dos autos cerrando, para tener un espacio de reunión, común para todos. La tarde fue de preparativos y acoplamiento, la cena cada uno la hizo donde quiso, unos en el lugar y otros en los chiringuitos de la zona. A dormir.

El sábado día 17, por la mañana seguían llegando y también por la tarde las que faltaban. Después de desayunar, paseo por la playa, algunos optaron por la opción pueblo, que tampoco estaba alejado. Para la comida que se hizo en el lugar común, cada uno sacó lo que llevaba, se cubrió la zona con los toldos, y nos fuimos acomodando buscando la sombra, por la tarde, siesta, sol, en la playa, compras de lo que faltaba para la moraga y la comida del domingo, preparación de las cubas con las bebidas, etc… Llegaron las sardinas, llegó la leña, llego el hielo, todo ello traído por los propios proveedores al lugar.

Cuando el sol se fue ocultando, se preparó el lugar de la Moraga, además de mover dos autos para no estar muy lejos de las sardinas y tener un espacio más amplio. El Abuelo como siempre de maestro de ceremonia, Santiago y Carlos espetando sardinas, el Presi pendiente del fuego y Antonio el repartidor. Hubo una buena coordinación y todos sin dificultad degustaron los espetos hasta que no pudieron más, fueron un total de 35 kilos de sardinas aproximadamente, las que sobraron fueron repartidas por la mañana para los que quisieron, estaban muy buenas. Como siempre fue un éxito, ya que estaban estupendas, un aplauso para el equipo moraguero, todo fue acompañado de pimientos asados en ensalada y bebidas de todo tipo, terminando con los cubatas de rigor, concierto de laúd y guitarra con canciones hasta cerca de las 3 de la madrugada, una muy buena velada.

El Susto.- El sábado llegaron Arturo y Cate sin auto para estar en la moraga, pero todo se truncó, una llamada telefónica hizo cundir la alarma, a su nieta Carla, tuvieron que ingresarla, primero en el ambulatorio y después en la UVI del Hospital, menos mal que todo quedó en el susto, después de pasar la noche en observación por la mañana estaba de nuevo en casa, todos estuvimos pendiente de la evolución de la pequeña.

El Detalle.- El mismo sábado por la noche, en plena moraga, y ante la imposibilidad de asistir el domingo a la comida programada, se presentó José María que era el encargado de la preparación de la misma, con el Rabo de Toro, ya guisado, listo para comer, volviéndose después para Algeciras, después de degustar unos cuentos espetos. Se mereció un aplauso por los presentes.

El domingo día 18, desayuno allí mismo, otros al pueblo por el hecho de dar un paseo, playa, y preparación de lo que sería la comida, también sufragada por el Club. Se hirvieron un total de 13 kilos de patatas como acompañamiento de los 25 kilos de Rabo de Toro, buenísimo, buen sabor, buena preparación, creíamos que sobraría bastante pero no fue así, solo unos pedazos que los que quisieron se los llevaron para comerlos en la semana. Para comer, se hizo igual que el día anterior, cubrir la zona con toldos, aunque se dijo que el que quisiera podía comer en su zona, solo tenían que retirar los platos y llevárselo. También se ofrecieron las bebidas para todos, del mismo modo, a cargo del Club.

Después de comer, café, pasteles, siesta, playa, haciendo hora para que cada uno se fueran marchando a sus lugares de destino, no sin antes la peor tarea, el recoger todo los utensilios que se habían utilizado para la realización de estas jornadas de convivencia.

En definitiva, como colofón al primer semestre de actividades del Club, éxito total este fin de semana, solo el susto de Carla, por lo demás, buen ambiente, como siempre, convivencia total entre todos, sin problemas, buen tiempo el que nos acompañó durante la acampada.

Con esta Acampada, como ya conocéis, el Club se toma unas vacaciones, ahora cada uno dispondrá sus rutas para las vacaciones, nos veremos de nuevo en Septiembre, BUEN VERANO PARA TODOS Y FELICES VACACIONES.