Vía Verde de la Sierra – Coripe

Salida que estaba en el aire, solamente había que confirmar, y se hace, sobre todo por el aparcamiento y la pernocta de las 10 autocaravanas que hemos estado, con 20 adultos y 2 niñas. Hemos estacionado en el aparcamiento del restaurante La Estación, por gentileza de su propietario Juan Ramón, al que agradecemos este hecho, ya que nos dio la llave de la cadena que cierra dicho lugar, el restaurante cierra por las noches y nos quedamos solos en el interior de su propiedad, un detalle.

Comentar que aunque la salida era desde el día 24, tres socios, Miguel y Toñi, Antonio y PaquiTu y Joaquín y Gloria, nos fuimos el día anterior dirección Ronda con la idea de pasar la jornada acompañando a los abuelos, Antonio y Antonia, comimos allí, dimos nuestro paseo y como refrescó en la noche, cada uno a su auto y a dormir.

Día 24.- Viernes.-

Salida después de desayunar de Ronda, los demás desde sus lugares de origen para llegar al mediodía o por la tarde a la estación de Coripe, lugar de reunión para todo el fían de semana. Paramos en Arroyomolinos, en el término de Zahara, en un área, se incorporaron Andrés y Araceli, dimos nuestro paseo por los alrededores y después se hizo una paella, en esta ocasión con conejo, y volvió a salir buena.

Recogemos y tomamos rumbo a Coripe, carretera de montaña, muy estrecha pero con unas vistas maravillosas, no pasaba ningún coche, y pudimos disfrutar del paisaje. Llegada al lugar y ya se encontraban allí, Paculi y Maricarmen junto a PacoGa y Maribel que tenían la llave de la cadena, junto con nosotros llegaban Enrique y PaquiMe, más tarde lo hicieron los que faltaban, Angel y Maricarmen, PacoAya y Encarnita y Alfonso y Eva con las niñas.

Nos acoplamos, todo el aparcamiento era para nosotros, ya que existe otro para todos los visitantes de la Vía Verde, que son muchos, sobre todo ciclistas. Damos un paseo, hasta llegar al Chaparro gigante, considerado Monumento de la zona, con un área de recreo, la distancia 1,5 kilómetros, que se hicieron de forma reposada, había tiempo, todo naturaleza, todo verde, llegamos al nacimiento de un arroyo, muy bonito y digno de hacerle una visita, otros se declinaron por la bici e hicieron otra ruta, de vuelta cerca de las nueve de la noche, el tiempo es magnífico, no hacía frío, muy agradable temperatura, así que sacamos mesas y sillas e improvisamos una pequeña cena, después a dormir ya que mañana nos queda una buena ruta y hay que descansar.

Día 25.- Sábado.-

Desayuno y a las 9,30 horas a caminar, tomamos la dirección de Puerto Serrano, lo primero que encontramos es un túnel de un kilómetro, iluminado al paso de las personas, y de ahí a través de lo que debía de haber sido, la vía de un tren que nunca fue, llegamos al cruce de caminos, distancia 5,5 kilómetros, después de pasar por varios acueductos y otros túneles en esta ocasión al ser cortos no estaban iluminados. La ruta preciosa, los valles verdes, el río en la parte de abajo, el trino de los pájaros, una delicia el paseo, no se nos hizo pesado ni cansado. Llegados al cruce bajamos al área de la Junta, con el cauce del río formando una pequeña catarata, ya que llevaba caudal. Hicimos un pequeño descanso y vuelta por el mismo sitio, total 11 kilómetros de paseo y 4 horas andando, pero con mucha tranquilidad, los ciclistas hicieron la otra parte dirección Olvera.

Un poco de descanso y a comer en el restaurante, ya que concertamos la comida, pasó de todo a la hora de comer, salimos cerca de las 17,30 horas del comedor, hubo problemas en la cocina, se acabó uno de los platos que teníamos pedido, menos mal, que al fin de todo, la comida estaba buena y nos lo tomamos con sorna.

Por la tarde, y dado que algunos estaban un poco cansados y por lo tarde que salimos del comedor, decidimos dejar la ruta que teníamos pensado hacer para la mañana del domingo, así que siesta, parchís, charla, aunque algunos cogieron la bici y se hicieron otros pocos de kilómetros, a eso se venía. El tiempo empezó a cambiar en el transcurso de la tarde/noche, frío y nubes, desagradable, todos nos fuimos a nuestras autos muy temprano, no se apetecía estar fuera.

Día 26.- Domingo.-

En la noche del sábado, mejor dicho en la madrugada del domingo empezó a llover, además con ganas, y ya no paró en todo el día, así que viendo el panorama, hablamos con Juan Ramón y le dijimos que nos íbamos, que anulara la comida concertada, ya que los caminos estaban encharcados y en algunos tramos con barro, no merecía la pena ponernos empapados, ya que llovía con ganas, queda pendiente para otra ocasión hacer la otra parte, Coripe, Peñón de Zaframagón, Olvera o viceversa.

Salimos del lugar, no sin antes aplaudir a los componentes de una ruta cicloturista, un total de 400 ciclistas que pudieron ser más si el tiempo hubiera acompañado, organizada por el Ayuntamiento de Coripe, no nos dejó de llover hasta llegar a Málaga, Andrés y PacoAya con sus cónyuges, se marcharon en la dirección Montellano, los demás carretera Algodonales, Antequera, Paco y Maribel para Ubrique. Parada para comer en Antequera, zona del Torcal y a casa.

Un buen fin de semana, lástima de la lluvia del domingo que nos partió esta salida, pero lo importante es que el tiempo que dedicamos a la naturaleza y a visitar la Vía Verde de la Sierra mereció la pena, nos encantó los paisajes, la tranquilidad del lugar, el comprobar que todavía podemos hacer 11 kilómetros andando y estar dispuesto a hacer otros el día siguiente, lo que pasa que no pudimos por las inclemencias del tiempo. Agradecemos a Juan Ramón del Restaurante La Estación, así como a Andrés de Patrulla Forestal su amabilidad y su ofrecimiento para lo que nos hiciera falta, un gesto a tener en cuenta. El personal extraordinario, cada uno hizo la ruta que mejor le venía y las niñas muy bien, también hicieron sus rutas, como paquetes en las bicis de sus padres.

Estuvimos disfrutando de esta zona:

Miguel y Toñi—Andrés y Araceli—Antonio y PaquiTu—PacoGa y Maribel—Alfonso, Eva, Claudia y Marta—Enrique y PaquiMe—Angel y Maricarmen—PacoAya y Encarnita—Paculi y Maricarmen—Joaquín y Gloria.