2005 – Évora, Lisboa y Alrededores

Viaje a Évora y Lisboa.

 

Día 1.

Rincón de la Victoria – Aracena.

Salimos con un viento de costado fortísimo y una lluvia intensa que nos hacía presagiar un primer día de aúpa, como así fue, ésta situación nos acompañó hasta Sevilla, que milagrosamente atravesamos sin tráfico intenso, algo que no es habitual.

Cruzamos la Sierra de los Gallos, práctica separación entre Sevilla y Huelva, hermosa y verde, aparece de nuevo la lluvia mas intensa aún que a la salida, hay momentos en que la visión es escasa, hacemos alto comemos y siesta en plena sierra.

Llegamos a Aracena con la misma climatología pero con un frío del grajo cuando vuela bajo. Aparcamos entre la estación de autobuses y el Centro de salud, sitio tranquilo y plano.

Una vez situado todos los trastos y la ropa, a pasear por el pueblo (llueve y temperatura de 6º), no hay restaurantes abiertos así que a cena en la AC, regada con champán, ¡Que leches!. A dormir.

 

Día 2.

Aracena – Évora

Después de desayunar en la Estación de autobuses, salimos para Évora, por la Sierra de Aracena, tal y como nos dijo Andrés es todo un espectáculo atravesarla en esta época, verde y ocre por todos lados, olor a tierra mojada, unos kilómetros después de entrar en Portugal aparece el paisaje quemado del año anterior, un autentico desastre, atravesamos un enorme pantano y llegamos a Évora, a la casa de nuestros amigos Antonio e Pedro, el GPS nos lleva hasta su misma puerta, aparcamos y sin mas a recorrer la ciudad con guías especiales (aquí no compres, aquí si).

Andamos todo el centro histórico (Templo de Diana, Capilla dos Ossos, etc)con algunas excepciones que dejamos para mas tarde. Comemos en una tasca donde suelen ir ellos, sopa de tomate, sopa de pescado, migas, carne, etc. Hoy no hay siesta.

Café y copa en el hotel de Antonio (de fábula).

Sobre las 5 nos dirigimos a Alcaçobas, ya que del 1 al 4 de Diciembre todos los años hay una muestras de dulces del Alentejo, probamos casi de todo (adiós régimen) acompañado de unas copitas de Yinga (delicioso, si se toma con mesura).

Por la noche en casa de Antonio una amiga de ellos nos prepara una cataplana, semejante a una zarzuela de pescado y mariscos pero a lo grande, se prepara en un aparato de cobre parecido a dos sartenes enfrentadas, simplemente de-li-cio-so.

Aunque insisten en que nos quedemos en su casa, nos vamos a la AC, cayendo muertos.

 

Día 3

Évora y alrededores.

Desayunamos en O Bolo Ingles, muy bien.

En el coche de Pedro visitamos lo que nos queda de Évora, la Sé, solo desde la puerta están diciendo misa y nos quieren cobrar 1,5 Euros (inadmisible), en cuanto llegue a casa escribiré al Arzobispo de Évora. ¿A que Dios creen que están sirviendo?.

Bajamos al Palacio del Duque de Padaval (me siento como en casa), primero la iglesia privada, completamente forrada de azulejos del XV, pintados a mano, lo mas curioso es la tribuna de los condes, tres o cuatro metros por encima del resto de los humanos (normal).

Luego pasamos al palacio, la duquesa tiene 28 años y está soltera, aunque vive en Lisboa, todo un partido.

Tomamos un vino  y partimos para Monsaraz

Paramos en Vendinha para ver la casa de Pedro, Monsaraz, de lo mejor que hemos visto en nuestra vida, una montaña circundada en lo alto por murallas y en el interior un castillo medieval maravillosamente mantenido, con las casas que habitualmente se situaban dentro, es inmenso el recorrido, a señalar el patio en que se suelen dar corridas de toros, donde no se mata al toro a la vista del público, lo tapan con una lona y lo apuntillan sin que nadie lo vea ¿?.  He olvidado la máquina de fotos, compro una de usar y tirar; La vista de decenas de lagunas que forma el Guadiana es espectacular.

Para comer vamos a San Pedro de Corval, , a un restaurante de unos amigos, esta vez solo carne, chivo, cordero, cerdo, … acompañado de quesos legumbres y patatas fritas, no nos cabe el postre (¿Aguantaremos sin reventar?). Haciendo un regate consigo pagar. ¡Bien!. Tampoco hay siesta.

Es el pueblo de la cerámica y visitamos innumerables hornos, a nuestros amigos los conoce todo el mundo, que gozada ir así para ver sitios nuevos, nos regalan una orza para el lomo en manteca.

Paramos en Reguengos de Monsaraz visitamos el obrador de confitería de Joao y Lourdes, que conocimos en la exposición de dulces, la entrada es triunfal al vernos llegar todas las obreras empiezan a darles besos y pasamos un rato divertidísimo, Nos regalan un Bolo rancoço (seguro que cada cucharita tiene mas de 5000 calorías).

Volvemos a casa muy tarde nos proponen otra cena pero declinamos el ofrecimiento, sobre el mapa nos marcan algunas cosas de Lisboa que no teníamos previsto y nos aconsejan ir a Sintra que no estaba en nuestros planes, (necesito Sal de Fruta y dormir); Tomamos un té y pastas y a la AC a dormir, cuando nos íbamos para abajo ponen en nuestras manos tres cajas de distintos vinos del Alentejo, oporto, champán portugués y un inmenso saco de nueces. ¿Qué vamos a poder hacer nosotros este verano para agradecerles tantas atenciones?.

He conectado con Miguel por el Messenger, nos envía una foto de su nueva nieta, Genoveva es preciosa.

Cuando antes de acostarnos, estoy escribiendo, salta el automático y me deja sin luz, mañana veré que ha pasado

 

Día 4 

Évora – Lisboa

Saltó el automático porque llevamos dos días en una calle estrecha donde no pasa el Sol, y la placa está de adorno.

Salimos evitando la autopista, pasando por Montemor, Vendas Novas y Villafranca de Vila, hay muchísimo tráfico pero hoy es día de descanso, así que nos da igual.

Llegamos al Camping Lisboa (Monsanto), excelente excepto los servicios que son tercermundistas, nos instalamos y nos vamos a la zona de Belen en el autobús, como es Lunes todo está cerrado así que a dar paseitos, subimos al monumento a los descubridores, aun no se como pude pero lo hice.

Comemos en un Macdonald, malísimo. Probamos las festeis de Belem, algo parecido a las natillas pero mucho mas sabroso. Lo hacen en una pastelería que está junto a la Residencia del Presidente de la Républica

A las 7 de la tarde en la AC, partidita de cartas, cena y a dormir.

 

Día 5

Lisboa

Después de desayunar, el autobús 14 nos deja en Caisde Sagré, y hala a patear el centro, la Baixa, Pza Comercio Pza Rossio y calles aledañas, subimos en el elevador de hierro, Cate hasta arriba del todo, yo me rajo, maldito vértigo, Ruinas de la Iglesia do Carmo, Arco Triunfal, Teatro, etc., nos lleva toda la mañana a las 13 horas cogemos el tranvía y a la Alfama ,lo mas viejo de Lisboa, y lo mas abandonado, comemos en Frei Papinhas en la calle Rua de Sto. Tome 13, de fábula ¡Y no es caro!, dorada y bacalao al estilo de la casa, cae una botella de Vino verde.

Después del café, al Castillo de San jorge, precioso y muy bien conservado, las vistas esplendidas, sigo con el vértigo, bajamos andando por la calle de los anticuarios, vemos la Catedral y tomando las escaleras del Metro subimos al Barrio Alto (¿Por qué esta en alto o por que el nivel económico es alto?, es la Lisboa señorial de verdad, allí esta Dior, Versace, etc.

Tomamos un café en A Brasileira que este año cumple 100 años, muy bueno a 3  Euros cada uno, para que sea malo. Otra vez a pasear cuando terminamos ya están encendidas las luces de Navidad, la ciudad se transforma, un derroche de creatividad y colorido, volvemos a La Baixa, cada calle un color y en la Pza del Comercio el mayor árbol de Navidad de Europa 72 metros de altura, el equivalente a un edificio de 20 pisos.

Son las 8,30 y nuestros pies de jubilados no dan mas de sí, cogemos una taxi para el Camping, Escena a 120 por hora el taxista hablando por teléfono con su mujer, fumando, y contándonos que estuvo voluntario en Ronda en La Legión, Cate por lo bajini empieza.. Dale señor mano firme y ojo alerta para que nadie sea herido cuando él pase…….  Ducha calentita, cena y a la cama.

 

Día 6

Lisboa – Sintra

Vamos a ver el Monasterio de los Jerónimos y la Torre de Belen, ojo no perderse el Museo de Marina, excepcional, aparcamos en el puerto de la Torre de Belén , allí hay 8 AC, en el mismo filo del agua.

.Salimos dirección Sintra por La Marginal, la carretera que rodea la costa, tráfico intensísimo, paramos a comer en Oeiras (regular), el paisaje es espléndido pero hoy necesitamos la siesta aparcamos al lado del castillo de S.Joao donde está la estatua de la ballena sumergiéndose, de mas de 15 metros de altura, dormimos como niños.

Seguimos camino, en Cascais es imposible aparcar así que seguimos para Sintra, llegamos y aparcamos muy cerca de la Policía, a recorrer la parte antigua y la nueva, comprillas y a cenar a un restaurante que nos recomiendan El Tópico, está regido por un matrimonio de brasileños encantadores, yo me decanto por que me recomienden algo típico de su tierras (lo pagaré caro el día siguiente), de postre caipirinha, pero la auténtica, hecha con Aguardiente de Caña, repetimos. ¡Madre mía que ciego! Casi no encontramos la AC.

A dormir.

 

Día 7

Sintra – Lisboa

Para desayunar sal de fruta y dos Alcaseser. Cate como fue lista y pidió comida normal está como una rosa.

Con la AC subimos al aparcamiento del Castillo de Pena, allí hay una camper que ha hecho noche, ¡tiene un valor la gente!.

.El castillo es una auténtica maravilla, amueblado con los objetos originales, lo recorremos enterito, después andando al castillo árabe (uno más).

Sobre las 12 del mediodía marcamos en el GPS Oceanario de Lisboa y para allá vamos, llegamos en un pis-pas.

Alucinamos con la pecera gigante, mis nietos estarían con la boca abierta todo el rato, sobre las 3 de la tarde comemos en Cuba Libre, allí mismo a base sándwiches  y cerveza.

Al terminar tengo que hacer un ejercicio de valentía ante Cate y nos subimos en el telesilla de la Expo del 98 que recorre la orilla del Tajo, las vistas espectaculares, pero yo como tengo el estómago… y aquí arriba…, descansamos un rato en una terraza y decidimos irnos a dormir a Badajoz. (Improvisación).

Por el Puente Vasco de Gama, después de merendar y pagar 24 Euros de autopista, llegamos a Badajoz, el aparcamiento que tenemos señalado, está cerrado por ser fiestas, vueltas y mas vueltas, nada no hay manera, no somos la única AC que busca donde parar, al final decidimos irnos a Santa Marta un pequeño pueblo, donde cenamos estupendamente y dormimos con la tranquilidad que nos dio la gente a la que preguntamos.

 

Día 8

Badajoz – Ronda

Increíblemente nos levantamos pasadas las nueve de la mañana, desayunamos y después de cambiar impresiones decidimos irnos al Cortijo en Ronda para reponernos de las caminatas que nos hemos pegado, nuestras piernas están al limite, allí descansaremos un par de días.

Camino a Ronda, paramos en Monasterio y compramos jamón del que nos gusta, y tomamos un bocata.

Al ir llegando a Sevilla y ver ITÁLICA, decidimos ver las ruinas, es gratis, esta muy abandonado todo y hay infinidad de parcelas que faltan por trabajarse, será que no hay pasta ¡Jesús con los políticos!.

Seguimos y de pronto PALMAR DE TROYA, pues para allá vamos a ver la basílica, en dos palabras im-presionante, pero rodeada de un muro de tres metros que solo deja ver la parte alta de las torres y la cúpula, está sin terminar creo que se les ha acabado el dinero, normal.

Le digo al GPS Camping El Cortijo, recorrido corto en lugar de rápido, jodeeeeer, nos lleva por una cañada real donde no hay manera de dar la vuelta, mas de 20 Kms, y Cate “este cacharro nos va a matar…”, en Montecorto cogemos la nacional,

Paramos en Ronda para comprar algunas cosillas y cuando llegamos al cortijo hay un montón de gente del Club Campo de Gibraltar y Tomas el Presidente de la Andaluza, están preparando la acampada del 28 de febrero, los abuelos están preparando buñuelos, la merienda esta solucionada.

Charla cena y a la cama.

 

Día 9

Ronda – Antequera

Durante el día nos llaman unos amigos de Antequera, nos esperan a cenar, así que después de comer para Antequera,  aparcamos donde siempre y a cenar.

 

Día 10

Antequera – Rincón de la Victoria.

Desayunamos y para casa a las 11 paramos en el mismo borde de la playa pasado Chilches, allí se hace la recogida de todo, preparación de maletas,  limpieza general, etc, etc, etc.

A la una guardamos la AC

 

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